Blog Page 2

0 241

La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) alerta a la comunidad internacional ante las declaraciones del Ministro de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro, quien confirmó que el Ejecutivo realiza un monitoreo sistemático contra la prensa independiente.

“Todo tiene su límite, y sí le estamos dando seguimiento a muchos periodistas que están haciendo ya no esa comunicación morbosa, sino que ya con una clara intención de generar apología”, dijo Villatoro en una entrevista radiofónica la mañana del martes 08 de junio.

Las declaraciones del Ministro se dan luego de que varios periodistas dieran cobertura a una actividad del Sindicato de Empleados del Instituto de Medicina Legal, quienes denunciaron la manipulación de autopsias a cadáveres recuperados en el caso de Chalchuapa. 

El concepto de “seguimiento” suele emplearse a los delincuentes, por lo que esta Asociación no descarta la persecución y posible captura de periodistas que no son cómodos para el Ejecutivo.  

Es necesario aclararle a los funcionarios públicos que los periodistas nos regimos por la ética y uno de sus pilares es la responsabilidad investigativa, la cual implica indagar un hecho de interés común, como es el caso de Chalchuapa y del cual las autoridades se han negado a brindar información clara y oportuna de uno de los hechos que pone en duda los planes de seguridad implementados por el gobierno.

La APES también les recuerda a los funcionarios públicos que, como ha señalado Pedro Vaca, el relator especial de libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos

Humanos (CIDH), “el lugar más inconveniente para medir la calidad de los medios de comunicación es el poder Ejecutivo”. Pensar que la postura oficial es la única verdad es propio de los regímenes autoritarios, no de una democracia. 

Para la APES es sumamente grave que el gobierno de Nayib Bukele utilice los cuerpos de seguridad en un claro intento de callar a la prensa no alineada. Desde el inicio de su gestión, el actual gobierno ha demostrado estar en contra del periodismo y, por tanto, en contra de la transparencia. Atacar a la prensa es una afrenta a la libertad de expresión, un derecho humano fundamental en cualquier sociedad democrática. 

Reiteramos nuestra condena a las amenazas del Ministro de Seguridad y lo responsabilizamos de cualquier vulneración contra nuestro gremio.

San Salvador, 08 de junio de 2021.

0 409

El Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), la Federación Internacional de Periodistas (FIP), la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), y la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP), organizaciones asociadas por la libertad de prensa, y el Foro de Organizaciones de Cooperación Internacional Solidaria (FOCIS), expresamos nuestro respaldo al periódico digital El Faro ante el indicio de acoso fiscal del que ha sido sujeto desde julio de 2020.

Un equipo de auditores del Ministerio de Hacienda trasladó a El Faro las conclusiones preliminares de una auditoria planteando que habría evadido impuestos, lo cual carece de fundamento tal como muestra El Faro en su propio editorial.  

Estas acusaciones, que son muestra de una posible desviación en el ejercicio del poder gubernamental, afectan el prestigio y credibilidad que El Faro ha cosechado en más de dos décadas de funcionamiento, período en el que ha destapado casos de corrupción de gobiernos anteriores y del actual, con pruebas contundentes y bajo un esquema riguroso de investigación.

De igual manera, periodistas de El Faro han denunciado restricciones y amenazas a su ejercicio como profesionales, que incluye un limitado acceso a información pública y una estigmatización por ser parte de este medio, así como difamación y acoso, e incluso seguimientos. Unas restricciones y amenazas que han dado lugar a unas medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Como Asocio, hacemos un llamado a las autoridades a:

  1. Actuar apegados a la ley y evitar deslegitimar el trabajo de El Faro por medio de acusaciones que carecen de fundamento y que provocan un desgaste que obstaculiza la labor principal de este medio: hacer periodismo.
  2. Cesar el ataque contra la integridad del personal de El Faro, así como contra cualquier persona periodista, y respetar su derecho de ciudadanos y ciudadanas a pedir rendición de cuentas, en aras de la transparencia y la democracia.
  3. Respetar el ejercicio del periodismo en general, la libertad de expresión y el acceso a la información pública.

San Salvador, 22 de abril de 2021.

0 256

La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) condena los ataques a través de redes sociales hechos por un empleado público, el secretario de Prensa de la Presidencia, contra la presidenta de esta asociación, la periodista Angélica Cárcamo. 

Desde la cuenta del secretario de Prensa de la Presidencia, quien está cargo de una institución que funciona con fondos públicos, se han publicado durante los últimos dos días una serie de mensajes ofensivos y estigmatizantes, en los que se cuestiona de manera infundada la solvencia e imparcialidad de nuestra representante, quien a la par de su actividad profesional como periodista, trabaja al frente de la principal asociación de periodistas del país.

En forma reiterada, el funcionario en cuestión ha demostrado su intolerancia ante los señalamientos que, a nivel nacional e internacional, se han hecho a la actual administración del Órgano Ejecutivo. El más reciente es el retroceso mostrado en el “Índice Mundial de Libertad de Prensa”, que año con año publica la organización global “Reporteros Sin Fronteras” y que en su último informe demuestra cómo El Salvador retrocedió en ocho posiciones en comparación al año anterior, ubicándose en la categoría de países con una situación problemática.

Las razones por las que fuera del país se tiene una percepción negativa de la libertad de expresión en El Salvador no son imputables al trabajo que desde hace años viene desarrollando la presidenta de APES en defensa de la libertad de prensa y en favor de los derechos humanos. Se deben exclusivamente a la intolerancia de los empleados de gobierno que, en circunstancias como las que ahora denunciamos, muestran irrespeto a la crítica ciudadana y al trabajo periodístico, a pesar de que son los primeros llamados a garantizarlo, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de transparencia y acceso a la información pública.

La APES exige al gobierno, a través de sus funcionarios, que cese sus ataques a la prensa salvadoreña y que termine su estrategia que busca estigmatizar a los y las colegas que ejercen un periodismo sin ataduras. Los funcionarios, y en especial el secretario de Prensa de la Presidencia, deben procurar la transparencia en la gestión y el acceso a la información pública, tal como los obliga la ley. 

Nuestra asociación, con 84 años de existencia, es apolítica y es un referente ante organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Organización de Naciones Unidas y de las asociaciones internacionales de periodistas como la Federación Internacional de Periodistas (FIP), el Comité para la Protección a Periodistas (CPJ), Reporteros Sin Fronteras (RSF), entre otros.

En la APES continuaremos con nuestra labor de documentar y denunciar cualquier vulneración contra el gremio de periodistas en El Salvador, y a la vez, seguiremos exigiendo respeto al trabajo de los y las colegas que cada día desempeñan sus labores a pesar de las restricciones que se les pretende imponer, al ataque infundado de algunos empleados públicos y a la tolerancia de las máximas autoridades que deberían ponerle un alto a estos.

 

San Salvador, 22 de abril de 2021. 

 

0 1224

El ejercicio pleno de la libertad de expresión y de prensa es condición fundamental para el ejercicio del periodismo en las sociedades democráticas. Sin ella, el periodismo no puede cumplir a cabalidad su rol de fiscalizador del poder, principalmente cuando los gobernantes se niegan a rendir cuentas a la ciudadanía.

Investigar y publicar los hallazgos para informar sobre aquello que está mal en la sociedad, y echar luces sobre lo que el poder quiere mantener a oscuras, es el trabajo de los periodistas y una de las funciones de los medios de información. Pero para lograrlo, periodistas y medios deben tener garantías de libertad de expresión y de prensa, las cuales han comenzado a debilitarse y a transitar hacia un horizonte oscuro.

Esta relatoría ha constatado actos violatorios de la libertad de expresión y de prensa, que insinúan prácticas de censura. Uno de ellos es el reciente cierre en televisión abierta del espacio FOCOS, que se transmitía por el Canal 33 de la televisión salvadoreña. El equipo de FOCOS ha dicho que existe un debilitamiento de la independencia editorial del canal, mientras los propietarios de la empresa televisiva guardan silencio. A este caso se suma el cierre de un programa de opinión en Tele Uno, una semana después de las elecciones del 28 de febrero. Por tanto, esta relatoría considera que:

  1. Los medios tradicionales que intentan resistir están bajo fuertes presiones gubernamentales para que modifiquen sus líneas editoriales y cierren programas de periodismo crítico como FOCOS, que era el único espacio de periodismo cuestionante en la televisión salvadoreña. En esa vía, no sería extraño que en adelante otras empresas mediáticas apliquen cambios en sus políticas informativas.

Los gobiernos pasados usaban la pauta publicitaria gubernamental como premio o castigo por plegarse o distanciarse de la narrativa oficial, esa práctica se ha convertido hoy en una especie de chantaje para las empresas de medios tradicionales que dependen de la publicidad para subsistir, y que han tratado de mantener su independencia editorial.

  1. Vamos hacia la consolidación de un único discurso mediático, un discurso que no siempre está apegado a la verdad, y que además, promueve la intolerancia total sobre la crítica y estigmatiza a la prensa independiente. Esa versión única de la realidad es divulgada a través de los medios gubernamentales como Canal 10, y a partir del uno de mayo la Televisión Legislativa, además de Diario El Salvador. A ello se suman tres radios gubernamentales de cobertura nacional.

Pero, además, la administración de Bukele controla la línea editorial de dos canales de televisión privados y dos cadenas de radio y medios escritos digitales que son administrados por el Consejo Nacional de Bienes, CONAB. En total, la narrativa gubernamental es replicada por no menos de 20 medios de difusión masiva tradicional, además de los apoyos de youtubers y otras plataformas de distribución de contenidos por  Internet.

  1. Los periodistas son restringidos en su ejercicio profesional y afectados en sus derechos como ciudadanos. Los funcionarios de la administración Bukele han mostrado desde el inicio de la gestión una actitud anti prensa. Restringir el derecho a preguntar durante las conferencias de prensa, excluir a periodistas no alineados de las convocatorias de prensa y de los canales de comunicación oficial; además, dañar la imagen, la dignidad y el decoro de los periodistas críticos, son prácticas comunes.
  2. La estigmatización de medios y la incitación a la violencia contra periodistas es promovida por funcionarios de gobierno, incluido el presidente de la República, Nayib Bukele, y el secretario de prensa de Casa Presidencial, Ernesto Sanabria. Esta práctica lleva el propósito de minar la credibilidad de los periodistas independientes. La necesidad de consolidar la narrativa oficial como única, lleva a eliminar otros puntos de vista críticos y a tildar a los periodistas no plegados al oficialismo como “plumas pagadas” o de responder a intereses de “financistas”, frases con las que buscan deslegitimar el trabajo de la prensa independiente.
  3. Ante esta realidad, no hay que esperar a que persigan o atenten contra la vida de los primeros periodistas. La sociedad civil y la comunidad internacional deben poner atención a lo que está ocurriendo en el país y hacer lo necesario para evitar el peor de los escenarios, la instauración plena de un régimen autoritario. Detrás de la publicación de una investigación periodística, y luego de un tuit del presidente Bukele o alguno de sus funcionarios, vienen las avalanchas de mensajes violentos o amenazas de los seguidores del gobierno, los cuales pueden llegar a concretarse en atentados a la vida. El Centro de Monitoreo de Agresiones a Periodistas ya registra tres casos de seguimiento por vehículos desconocidos o individuos fotografiando residencias de periodistas. Por tanto, instituciones como la Fiscalía General de la República, FGR, también deben actuar, investigando y aplicando la ley a los responsables de estos y otros actos, para evitar la impunidad.

Serafín Valencia Martínez

Relator de libertad de expresión de la Asociación de Periodistas de El Salvador APES.

San Salvador, 02 de abril de 2021.

0 526

La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) da a conocer este día el Manual de seguridad para la prensa salvadoreña, a los periodistas de las tres zonas del país. 

Este manual se planteó como una respuesta al aumento de vulneraciones a periodistas en los últimos años, de acuerdo con los datos reportados por el Centro de Monitoreo de agresiones contra la prensa de APES. En 2018 se registraron 65 casos, la cifra aumentó para el 2019 con 77 incidentes y en el año 2020 se reportaron 125 casos.

Entre las recomendaciones que se pueden encontrar en el manual se encuentran consejos en caso de acoso digital, coberturas en zonas de riesgo y durante desastres naturales, cobertura de manifestaciones, primeros auxilios básicos, manejo del estrés, mensajería segura, entre otros temas que han tomado un auge en el contexto nacional.

Este es el primer manual diseñado para la cobertura local con el objetivo de brindar una cobertura integral a los y las periodistas. Para ello el manual contempla recomendaciones en tres áreas interconectadas: seguridad física, seguridad digital y auto-cuido psicosocial.

APES entregó a los y las periodistas el manual en su versión digital para la consulta y uso personal y de salas de redacción. También facilitó el documento a docentes de periodismo de las universidades del sector para contribuir a la formación de los futuros profesionales.

El manual estará disponible en la página web de la asociación www.apes.org.sv/manual-seguridad para su consulta y descarga gratuita. Así mismo, el portal contará con una variedad de recursos adicionales a la seguridad y protección. En el sitio se podrán encontrar videos cortos con recomendaciones dadas por periodistas, afiches con recomendaciones básicas por áreas, un directorio de organizaciones para el apoyo en las tres áreas mencionadas, entre otros.

Este manual se ha desarrollado como parte del Proyecto “Fortalecimiento de la defensa de los derechos de los y las periodistas de El Salvador”, que cuenta con el apoyo del Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación (PIDC), una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

UNESCO enmarca este proyecto dentro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16: “promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas;” y en la búsqueda de aportar a la garantía y cumplimiento del derecho a la libertad de expresión.

San Salvador, 26 de marzo de 2021.