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Al descubierto: sociedad civil condena uso de Pegasus en El Salvador para espiar a periodistas y activistas

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Nosotros, las organizaciones abajo firmantes, condenamos el uso de la tecnología Pegasus de la empresa NSO Group en El Salvador para la vigilancia de periodistas y la sociedad civil, tal como lo señalaron inicialmente El Faro y Gato Encerrado, y lo confirmaron a través de una investigación conjunta de Access Now, Front Line Defenders, The Citizen Lab, Amnistía Internacional, Fundación Acceso y SocialTIC. Aunque, hasta la fecha, no se ha establecido quién es el perpetrador de esta vigilancia, NSO Group ha afirmado en repetidas ocasiones que solo vende tecnología Pegasus a los gobiernos.

Estos ataques son particularmente alarmantes, debido a que varias de las infecciones ocurrieron después de que las revelaciones del Proyecto Pegasus se hicieran públicas en julio de 2021, lo que indica que quienes estaban detrás de los ataques de spyware estaban al tanto, pero ignoraron, la denuncia generalizada del uso de Pegasus, incluidos los pronunciamientos de organizaciones internacionales de derechos humanos y expertos y funcionarios de la ONU.

Infectando teléfonos de periodistas y activistas: qué es lo que ocurrió

En septiembre de 2021, un grupo de periodistas independientes se puso en contacto con la línea de ayuda de seguridad digital de Access Now después de probar sus dispositivos con el kit de herramientas de verificación móvil de Amnistía Internacional para detectar el software espía Pegasus. SocialTIC, una organización de la sociedad civil que trabaja en tecnología digital, también remitió casos a Front Line Defenders para su investigación. Todas las infecciones fueron confirmadas a través de un análisis forense realizado por The Citizen Lab, y luego confirmadas de forma independiente por Amnistía Internacional.

Hasta la fecha, se ha confirmado que 37 dispositivos pertenecientes a 35 personas están infectados. Veintitrés de esos dispositivos pertenecen a profesionales afiliados al medio regional El Faro, y cuatro al medio nacional Gato Encerrado. El Faro y Gato Encerrado son medios de investigación independientes que a menudo han publicado información crítica de las acciones del gobierno salvadoreño. Los dispositivos infectados confirmados correspondientes a otros medios de comunicación incluyen: un dispositivo del personal de La Prensa Gráfica, uno de Revista Digital Disruptiva, uno de El Diario de Hoy, uno de El Diario El Mundo y dos periodistas independientes. Los dispositivos infectados confirmados correspondientes a ONG incluyen: uno de Cristosal, dos de Fundación Democracia, Transparencia y Justicia (DTJ) y uno de una ONG que desea permanecer en el anonimato.

Los dispositivos fueron infectados entre julio de 2020 y noviembre de 2021, algunos más de 40 veces, lo que refleja uno de los usos conocidos más persistentes e intensos de Pegasus para vigilar a los periodistas en el mundo. No descartamos la posibilidad de que más personas de los medios independientes y de la sociedad civil en El Salvador puedan ser objetivos de Pegasus y otros programas de espionaje.

El 23 de noviembre de 2021, El Faro anunció que 12 de sus periodistas recibieron una notificación oficial de Apple, alertándolos sobre la posibilidad de que sus dispositivos pudieran haber sido atacados por el spyware Pegasus. Al día siguiente, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) anunció que un total de 23 periodistas de distintas redacciones recibieron la misma información. Otros que recibieron notificaciones de Apple que podrían haber sido objetivo de Pegasus incluyen a Jhonny Wright Sol, diputado (exmiembro del partido Arena y fundador del partido Nuestro Tiempo), y Héctor Silva, concejal de San Salvador.

Un Estado y un presidente matón

El trato hostil de Nayib Bukele a los medios comenzó temprano en su presidencia, cuando, durante los primeros meses de su mandato, generalmente evitaba dar conferencias de prensa. En cambio, usó su cuenta personal de Twitter para emitir órdenes, despedir a funcionarios y acosar a periodistas, a quienes a menudo clasifica arbitrariamente como “activistas políticos”.

El gobierno salvadoreño ha hostigado repetidamente a los periodistas de El Faro y Gato Encerrado en particular. En septiembre de 2019, El Faro y otros medios fueron bloqueados de una conferencia de prensa por “mal comportamiento” en el pasado. Desde julio de 2020, El Faro denunció ser víctima de hostigamiento administrativo por parte del gobierno en forma de auditorías desproporcionadas, acompañadas de falsas acusaciones de evasión fiscal. En el mismo mes, Julia Gavarrete, una víctima de Pegasus que actualmente trabaja en El Faro y anteriormente en Gato Encerrado, denunció el robo de su computadora portátil de trabajo, lo que generó sospechas sobre si las autoridades estaban involucradas. En febrero de 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de 34 integrantes de El Faro por “supuestamente ser objeto de hostigamiento, amenazas, intimidación y estigmatización, principalmente a través de las redes sociales, en razón de su trabajo como periodistas”. Y en septiembre de 2021, Javier Argueta, asesor legal de la casa presidencial amenazó a Gato Encerrado con infracciones si no revelaba su fuente de información. El presidente Bukele ha realizado múltiples acusaciones desacreditando a ambos medios en Twitter.

El presidente Bukele también ha contribuido a menospreciar y tergiversar el trabajo de algunas mujeres periodistas. Después de los tuits de Bukele, los usuarios de Twitter las acosaron y algunos incluso dijeron que deseaban que las mujeres fueran violadas.

De manera alarmante, el acoso del presidente a la sociedad civil en El Salvador está siendo imitado por otros funcionarios gubernamentales. En junio de 2021, el Ministro de Seguridad afirmó que “vivimos en libertad de expresión, pero como siempre digo, todo tiene sus límites, y sí, estamos dando seguimiento a muchos periodistas”. En octubre, el partido del presidente, Nuevas Ideas, discutió una propuesta de “agentes digitales encubiertos”, que permitiría a la Fiscalía General eludir la necesidad de órdenes judiciales y autorizar a los agentes, poniendo en serio peligro la privacidad de las personas. Y en diciembre, el asesor legal de Casa Presidencial recomendó a los funcionarios designados por actos que pudieran estar relacionados con la corrupción por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, emprender acciones legales contra quienes escriban sobre ello en El Salvador.

Además, el nuevo proyecto de ley de Agentes Extranjeros, si se aprueba, podría contribuir a un clima de miedo y censura al limitar y controlar la actividad de las organizaciones de la sociedad civil cuyas actividades “son directa o indirectamente financiadas por un extranjero”. Este incremento de autoridad incluye inspecciones gubernamentales, un impuesto del 40% sobre la financiación extranjera y la apertura de las puertas a la censura al prohibir las actividades políticas. Leyes similares se promulgaron en Rusia y Nicaragua se han utilizado para hostigar y silenciar a organizaciones de derechos humanos, medios independientes, periodistas, blogueros y activistas.

Lo que sigue: un llamado a la acción para proteger a los periodistas y a la sociedad civil del spyware

Hacemos un llamado a los periodistas y activistas en El Salvador, sin importar su afiliación, a comunicarse con la línea de ayuda de seguridad digital de Access Now para confirmar si sus dispositivos han sido infectados. Como ya sabemos, el software espía Pegasus de NSO Group puede infectar silenciosamente el dispositivo de una persona, sin necesidad de que se haga clic en un enlace o se atienda una llamada telefónica. Cuando se infecta, Pegasus tiene acceso completo al dispositivo de su anfitrión, incluidas fotos, contactos, conversaciones y más.

Reiteramos nuestros llamados a los estados para que implementen una suspensión inmediata sobre la venta, transferencia y uso de dicha tecnología de vigilancia hasta que se establezcan las garantías adecuadas de derechos humanos.

Exigimos a las autoridades de El Salvador tomar las siguientes acciones urgentes:

Dejar de acosar a periodistas y defensores de derechos humanos de cualquier forma, proteger la libertad de expresión, opinión y prensa, y respetar la privacidad de sus ciudadanos;

Iniciar una investigación, a través de la Fiscalía General de la República de El Salvador, sobre el uso de Pegasus en el país;

Cumplir a cabalidad con las recomendaciones realizadas recientemente por la CIDH en su informe, especialmente en lo relativo al Capítulo 6: el derecho a la libertad de expresión; y

Cumplir a cabalidad con las medidas cautelares otorgadas a favor de periodistas de El Faro por la CIDH.

Hacemos un llamado a las organizaciones internacionales y regionales para que tomen las siguientes acciones urgentes:

La ONU: a denunciar el desarrollo y la violación de derechos humanos a una escala sin precedentes por parte de los Estados facilitadas por el uso del software espía Pegasus del Grupo NSO, y ofrecer un apoyo sólido para investigaciones imparciales y transparentes sobre el abuso;

Organización de los Estados Americanos (OEA): a continuar monitoreando la situación en El Salvador, particularmente en torno a los periodistas y la sociedad civil, en relación con el uso del software espía Pegasus de NSO Group; y convocar a una reunión urgente del Consejo Permanente sobre las implicaciones para los derechos humanos del uso de software espía, e invitar a asistir al Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH; y

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos: solicitar al Estado el cumplimiento de las medidas cautelares otorgada a El Faro; y continuar con el seguimiento de la situación, y reactivar el mecanismo de la Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada (SACROI) para tal fin.

El mundo está atestiguando una explosión sin precedentes del uso de la vigilancia ordenada por el gobierno, con el apoyo de empresas privadas como NSO Group. La falta de rendición de cuentas por una conducta tan atroz de parte de las autoridades públicas y las empresas privadas permite que florezca la cultura de la vigilancia y destruya los derechos humanos. Debemos actuar ahora.

Firmantes

Organizaciones:

Access Now

Amnesty International

Asociación de Periodistas de El Salvador (APES)

Article 19 Oficina México y Centroamérica

Committee to Protect Journalists (CPJ)

El Faro

Free Press Unlimited

Front Line Defenders

Fundación Acceso

Gato Encerrado

Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D)

SocialTIC

Individuos:

Ron Deibert, Profesor de Ciencias Políticas y Director de The Citizen Lab de la Escuela Munk de Asuntos Globales y Políticas Públicas de la Universidad de Toronto

Siena Anstis, Asesora Jurídica Principal, de The Citizen Lab de la Escuela Munk de Asuntos Globales y Políticas Públicas de la Universidad de Toronto

John Scott-Railton, investigador sénior, de The Citizen Lab de la Escuela Munk de Asuntos Globales y Políticas Públicas de la Universidad de Toronto